Hasta entonces, las Cholitas Escaladoras siguen entrenando, recaudando fondos y dirigiendo expediciones para alcanzar su sueño del Everest. Pero a medida que avanzan hacia su objetivo, los cambios pesan mucho en sus mentes.
Actualmente, Elena trabaja como guía de montaña, llevando a los turistas a las cumbres que ella antes soñaba con escalar. A menudo guía a turistas en el Huayna Potosí, y observa que han cambiado muchas cosas. Durante su primer ascenso en 2015, la cumbre estaba cubierta por una gruesa capa de nieve y hielo; ahora la cumbre y sus alrededores son “solo roca y hielo”. A medida que se derriten más nieve y hielo, Elena y otros guías tienen que cambiar sus rutas para evitar abrir grietas. Elena especula que muchos glaciares sólo durarán entre cinco y diez años más. “Hay que aprovechar habiendo nieve”, dice. Al igual que en las montañas natales de Elena, el hielo del Everest también se está derritiendo, haciendo más peligrosa, y a veces incluso imposible, la escalada.
A medida que el deshielo avanza y provoca cambios, la conversación sobre racismo y sexismo en una sociedad colonizada también cambia, aunque a un ritmo más glacial. Por ejemplo, los mismos hombres que antes tildaban sus sueños de locuras, ahora apoyan sus objetivos. Así, aunque hayan ganado apoyo en el ámbito social, la situación de las Cholitas Escaladoras y otras mujeres Aymara todavía es compleja: la lucha contra el racismo y el sexismo, está lejos de haberse resuelto. Sin embargo, las Cholitas Escaladoras están contribuyendo a cambiar creencias arraigadas. E independientemente de su éxito alpinístico, están orgullosas de ser mujeres indígenas que escalan los Achachilas, o cumbres que sus antepasados han considerado su hogar durante miles de años.
Elena no está segura de que esta transición social se haya producido lo suficientemente pronto como para permitirle flamear su pollera en la cima del mundo antes de que el hielo sea demasiado inestable. Pero confía en que, de un modo u otro, logrará sus objetivos. “Siempre he vivido en el campo a plan de papa y chuño y charque… y esa cumbre que siempre estoy soñando, un día yo se que voy a lograr”.
Puedes seguir a las Cholitas Escaladoras en Instagram en @cholitasescaladoras.
Si quieres apoyar el sueño de Elena y las Cholitas Escaladoras de escalar el Everest, puedes donar a su GoFundMe aquí. Ten en cuenta que la recaudación de fondos se encuentra actualmente a nombre del autor, porque GoFundMe no deposita en cuentas bancarias bolivianas. Están trabajando para encontrar una solución.